Que las cosas están mejorando en el mercado laboral y sectores como la construcción están dando sorpresas inesperadas, pero gratas, es una realidad cada vez más evidente en los resultados que presenta el Dane, en los que a pesar de que se mantiene el desempleo en dos dígitos, la generación de nuevos puestos de trabajo está aguantando la llegada de nuevos actores en busca de uno.
No obstante, recientes análisis frente a este tema sostienen que esta dinámica positiva es el resultado de la lenta recuperación que ha tenido la economía colombiana en los últimos meses, que se ha traducido en modestos avances en el empleo y todavía se queda corta a la hora de hacer frente a renglones específicos como, la informalidad.
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Un reciente informe del Observatorio de Mercado de Trabajo de la Universidad Externado, resalta que un primer elemento a tener en cuenta en todo esto es que después de que durante todo el año 2024 se presentaron retiros constantes de la fuerza de trabajo, a partir de enero de 2025 se invirtió esta tendencia y ha aumentado la participación en el mercado de trabajo por parte de los colombianos.
“La tasa de participación creció de 63,3% a 64,1% entre enero 2024-2025 y de 63,8% a 64,7% entre febrero 2024-2025. Sorprendentemente, esta mayor participación fue liderada por los hombres que dejaron los oficios del hogar -96 mil en enero 2025 y 153 mil en febrero 2025- seguidos por las mujeres (71 mil de ellas dejaron de ser amas de casa en enero 2024 y 124 mil en febrero 2025)”, indicaron.

Desempleo en Colombia
Jaime Moreno El Tiempo
Esto quiere decir que, ante la situación económica, muchos colombianos están teniendo que salir a buscar un trabajo, hecho que a futuro traería presiones en cuanto a la generación de empleo que, de no subsanarse, podrían llevar a la gente a la informalidad, flagelo que persiste con fuerza en este momento.
“En febrero de 2025 la tasa de informalidad nuevamente aumentó, así como lo había hecho en diciembre y en enero, de 57% en 2024 a 57,6%. Por dominio geográfico, en las zonas rurales (los centros poblados y rural disperso) aumentó de 85% a 85,7%, y en las zonas urbanas (el conjunto de las 23 principales ciudades), de 43,5% a 44,4%”, acotaron.
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Con todo lo anterior, estos expertos ponen sobre la mesa que aunque se registra un aumento significativo en el número de empleos (977.000 nuevos puestos en febrero de 2025 respecto al mismo mes de 2024), la mayoría de estos empleos corresponden al trabajo por cuenta propia (69,1%) y a la informalidad (72,3%), reflejando que el crecimiento del empleo no necesariamente está asociado con empleos formales y de calidad.
“En suma, en los últimos meses se ha presentado un aumento de la participación laboral -cuyo origen necesita ser esclarecido- que ha sido absorbido con creces por un notable aumento del empleo, sobre todo del empleo de los trabajadores por cuenta propia e informales”, concluyeron.

Desempleo
Jaime Moreno / Portafolio
¿Una batalla ganada?
Otro punto de vista interesante frente al tema es el del Centro de Estudios Económicos Anif, que dice que todavía falta mucho camino por recorrer para que el país regrese a los niveles de generación de empleo que tenía antes de que llegara la pandemia y que mientras no se establezca una política clara para enfrentar esta realidad, los avances seguirán dependiendo de la inercia económica.
Para ellos, es importante entender el comportamiento reciente y previo a la pandemia de la oferta laboral, es decir de la Tasa General de Participación, que al ser revisada en su serie desestacionalizada año corrido, los resultados no parecen ser del todo alentadores, en especial si se contrasta con el comportamiento pre-pandemia.
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“Para enero-febrero de 2015 la TGP desestacionalizada se ubicó en 67,1% y para el mismo periodo en 2025 la tasa se ubicó 2,5 pp por debajo (64,6%). Más aún, desde 2017 hasta 2021 la TGP presentó variaciones anuales negativas. Esto sugiere que la TGP venía presentando disminuciones incluso antes de la pandemia, donde tan solo desde 2022 se ha mostrado una reversión de la tendencia. Pero, aun así, continuamos observando un deterioro en el indicador respecto a periodos previos al 2020”, indicaron.
En cuanto a la demanda laboral, la Tasa de Ocupación, si bien ha presentado mejorías respecto a los datos observados desde 2020, en Anif dejaron claro que continúa por debajo de los indicadores registrados antes de la crisis sanitaria.

Desempleo en Colombia: Las cifras oficiales de DANE
Fuente: IStock
“En particular, en enero-febrero de 2015 la Tasa era de 61,2% mientras que en lo corrido de 2025 se encuentra 2,6 puntos porcentuales por debajo. Por ramas de actividad, este crecimiento fue impulsado por el sector de alojamiento y servicios de comida, el comercio y administración pública los cuales aportaron al crecimiento del empleo en 0,9, 0,8 y 0,8 puntos, respectivamente”, dice el reporte.
En contraste, resaltan que sectores como las actividades artísticas, información y comunicaciones, y actividades profesionales contribuyeron negativamente al crecimiento del empleo. En definitiva, el mercado laboral en lo corrido de 2025 ha presentado avances importantes en la recuperación del empleo, lo cual está ligado con el mejor desempeño económico observado en el pasado reciente.
“A comparación de los datos observados antes de la pandemia, todavía existe un camino por recorrer. Desde Anif proyectamos una mejora significativa en la tasa de desempleo para 2025 en comparación con 2024, pasando de 10,2% a 9,7% para este año. Un potencial obstáculo para el mercado laboral en lo que resta del año son las presiones fiscales, lo que llevaría a políticas de reducción de gasto público, que podrían incidir en la actividad económica”, concluyeron.
Con todo lo anterior sobre la mesa, los expertos en este tema sostienen que la puesta en marcha de un plan de reactivación no se debe hacer pensando únicamente en el crecimiento económico, puesto que el mercado laboral es uno de los que se beneficia o afecta si hay una dinámica favorable en el PIB.