Este Gobierno ha hecho mucho menos de lo que temían sus adversarios, pero también mucho menos de lo que esperaban sus partidarios.
Más allá de los discursos, los anuncios y los nombramientos, las medidas tangibles que afectan a la gente han sido en su orden el alza de los precios de la gasolina, la estabilización de las tarifas de energía, la reforma tributaria, la Ley de Orden Público y la reapertura de relaciones con Venezuela.