
*Por: Hernán Saldarriaga A. La fábrica despertaba antes que los hombres, no por un misterio espiritual sino por la lógica implacable de su economía interna. Era un organismo que vivía de la puntualidad, del ritmo, de la continuidad del trabajo; un cuerpo que sabía que cada minuto detenido significaba pérdidas, retrasos, tensiones con los clientes, […]
La entrada Dejó un vacío aparece primero en Vivir en El Poblado.


















