
Hay una palabra pequeña, casi insignificante en apariencia, que tiene la capacidad de demoler castillos enteros de certezas, alegrías y avances personales. No grita, no golpea la mesa, no insulta. Simplemente se posa al final de una frase y, con una elegancia cruel, invalida todo lo que la antecede. Esa palabra es el “pero”. Vivimos […]
La entrada El poder del “pero” aparece primero en Vivir en El Poblado.


















