
En la noche el sueño fue tranquilo y el perro no ladró minutos antes. No hubo ningún indicio, ninguna señal, porque nadie puede predecir un terremoto. Nadie puede anticipar cuándo la vida va a quebrar esa suma de rutinas conocidas. Cuándo van a crujir las paredes y las cosas. Cuándo no quedará más que sentarse […]
La entrada Un duelo colectivo aparece primero en Vivir en El Poblado.


















